EJERCICIOS APRENDE EN CASA PREESCOLAR 02 DE JUNIO
Actividades para el desarrollo integral: martes 2 de junio
Para cerrar la semana de trabajo en casa, te comparto una serie de actividades pensadas para que los niños y niñas de preescolar ejerciten distintas habilidades mientras juegan y exploran. Cada propuesta utiliza materiales que seguramente ya tienes en casa, y está diseñada para que el adulto solo acompañe, observe y anime, dejando que el pequeño sea el protagonista de su propio aprendizaje. Estas experiencias combinan lenguaje, pensamiento matemático, motricidad fina, creatividad y exploración del entorno, para que el trabajo de este día sea completo y significativo.
- El frasco de las semillas: Consigan un frasco transparente con tapa (como uno de café o de mayonesa) y una colección de objetos pequeños: frijoles, arroz, botones, piedritas o trozos de papel. Pide al niño que meta los objetos uno por uno mientras los cuenta en voz alta. Después, que tape el frasco y lo agite: ¿suena fuerte o suave? ¿Por qué cree que unos objetos suenan diferente que otros? Esta actividad favorece la relación entre número y cantidad, y también trabaja la discriminación auditiva.
- Memorama de sonidos: Tomen 6 envases pequeños de yogurt o tapitas de frascos, y llenen pares de envases con el mismo material: dos con arroz, dos con frijoles, dos con sal. El niño debe cerrar los ojos, agitar un envase y encontrar su pareja. Al abrirlos, comprobarán si coinciden. Esta actividad agudiza la memoria auditiva y la atención sostenida, habilidades fundamentales para la futura lectoescritura. Ajusta la dificultad según la edad: para niños de 3 años basta con 3 pares; para los de 5, se pueden usar 6 pares con sonidos muy parecidos.
- Mi nombre con recortes: En una hoja de papel, escribe el nombre del niño con letra grande y molde. Pídele que busque en revistas o periódicos viejos las letras que forman su nombre y las recorte (con tijeras de punta redonda si es pequeño). Después, que las pegue sobre las letras escritas. Si no encuentra una letra, puede dibujarla él mismo. Esta tarea refuerza el reconocimiento de las letras, la conciencia de la identidad personal y la motricidad fina al recortar y pegar. Para los más pequeños, pueden escribir solo la inicial y buscar esa letra.
- Caza del tesoro por colores: Este juego consiste en dar una consigna con una prenda de vestir o un objeto de color, por ejemplo: "Busca en esta habitación tres cosas que sean del mismo color que tu camisa". El niño debe recorrer el espacio, observar con atención y traer los objetos encontrados. Después se invierten los papeles: ahora él pone la consigna y tú buscas. Esta actividad desarrolla la discriminación visual, el vocabulario (nombres de colores, tamaños, formas) y la capacidad de seguir instrucciones de varios pasos.
- Moldeamos números con plastilina: Si tienen plastilina, masa de sal o incluso masa casera de harina, pueden formar los números del 1 al 5 (o del 1 al 10 si el niño ya los conoce). Antes de moldear, pueden dibujar el número en una hoja con plumón y dejar que el niño coloque la plastilina encima del trazo, para que sienta la forma. Mientras lo hace, pregúntale: "¿Qué número es? ¿Cuántos dedos tienes en una mano? ¿Cuántas galletas quisieras comer?". Así se conecta el símbolo con la cantidad real.
- Bote de cuentos con objetos: Metan en una bolsa o bote algunos objetos sencillos: una cuchara de madera, un calcetín, una pelota, una llave vieja. El niño cierra los ojos, saca un objeto al azar y debe inventar una historia corta que incluya ese objeto. Si necesita ayuda, el adulto puede iniciar la historia: "Había una vez una cuchara que se quería ir de viaje...". Después invierten los roles. Esta actividad fomenta la creatividad narrativa, la expresión oral, la estructura de una historia (inicio, desarrollo y final) y el vocabulario. Para niños de 3 años, basta con nombrar el objeto y decir para qué sirve.
- Circuito de cojines y cuerda: Usen cojines del sillón, una cuerda gruesa o un listón, y cinta de papel para marcar un camino en el piso. El adulto propone un recorrido: saltar sobre los cojines, pasar por debajo de la cuerda, caminar en línea recta por la cinta y terminar en un punto marcado. El niño debe repetir el circuito varias veces, primero imitando al adulto y después creando su propio recorrido. Esta actividad trabaja el equilibrio, la coordinación motriz gruesa, la noción de espacio (arriba/abajo, adentro/afuera, cerca/lejos) y la memoria secuencial.
Sugerencias para padres y educadores al trabajar con los niños
Para que estas actividades rindan frutos, es importante que el adulto acompañe desde una actitud de juego, no de evaluación. Si el niño se equivoca al contar o no completa la tarea como esperabas, eso no es un fracaso: es parte del proceso de aprendizaje. Dale tiempo de explorar los materiales antes de dar las instrucciones, y si la actividad le aburre, modifícala sobre la marcha: cambia un material por otro, reduce el número de pasos o simplemente déjala para otro momento. Lo esencial es que el niño sienta curiosidad y ganas de seguir aprendiendo en casa.