3 MI LIBRO, SEGUNDA PARTE, ARITMÉTICA Y GEOMETRIA, ESTUDIO DE LA NATURALEZA
COMISIÓN NACIONAL DE LOS LIBROS DE TEXTO GRATUITOS DEPENDIENTE DE LA SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PUBLICA Doctor Río de la Loza, Núm. 116, México 7, D. F. ® Diciembre de 1960

Actividades para fortalecer la aritmética, la geometría y el estudio de la naturaleza en la segunda mitad del ciclo escolar
Durante la segunda parte del ciclo escolar, los niños de primaria baja ya cuentan con bases sólidas en la lectura y la escritura, lo que permite avanzar en la resolución de problemas matemáticos más complejos y en la observación sistemática del entorno natural. Estas actividades están pensadas para que los pequeños relacionen lo que aprenden en el aula con su vida cotidiana, tal como se buscaba en los materiales educativos de antaño, cuando la aritmética, la geometría y el estudio de la naturaleza formaban un solo bloque de conocimiento práctico.
- La tiendita del salón: organicen un pequeño comercio con productos de papel o envases vacíos. Los niños deben calcular el costo de dos o tres artículos, sumar los precios y, al pagar con billetes recortados, resolver cuánto cambio deben recibir. Esta actividad refuerza la suma y la resta con números de dos cifras, además de practicar el uso del dinero en situaciones reales.
- Medición de la parcela escolar o del jardín: con pasos o con una cinta métrica, los alumnos miden el largo y el ancho de un espacio conocido. Después calculan el perímetro sumando las medidas de los cuatro lados y dibujan un plano sencillo en su cuaderno, usando cuadros para representar cada metro. Así unen la geometría con las unidades de medida.
- Cuerpos geométricos en la cocina: pidan a los estudiantes que lleven a clase cajas de cartón, latas vacías, pelotas viejas y conos de papel. Entre todos clasifican los objetos según su forma: cubos, prismas, cilindros, esferas y conos. Luego trazan en una hoja la cara que se forma al apoyar cada cuerpo sobre el papel, descubriendo el círculo, el rectángulo y el cuadrado.
- El calendario de siembra: en el estudio de la naturaleza, cada niño elige una semilla de frijol o de lenteja y la coloca en un vaso con algodón húmedo. Durante tres semanas registran en una tabla los días que tarda en germinar, miden el crecimiento de la raíz y del tallo con una regla y dibujan los cambios observados cada dos días. Al final, comparan sus resultados y discuten por qué unas semillas crecieron más rápido que otras.
- Las fracciones con tortillas: para introducir las fracciones, se reparte una tortilla de maíz (o un círculo de papel) a cada niño. La doblan por la mitad, luego en cuartos y después en octavos. Sobre su pupitre escriben cuántas partes forman cada doblez y qué fracción del total representa una pieza. Al final, comprueban que dos cuartos equivalen a un medio, sumando las partes con las manos.
- El recorrido del agua: en una hoja blanca, los niños dibujan el camino que sigue el agua desde que cae la lluvia hasta que llega a la llave de su casa. Después investigan con sus papás de dónde viene el agua de su localidad y escriben tres acciones para cuidarla. Esta tarea combina la observación de la naturaleza con la comprensión de fenómenos cotidianos.
- Figuras geométricas en los monumentos y casas: durante un paseo por la comunidad, los alumnos identifican triángulos en los techos, rectángulos en las puertas y círculos en las ruedas. De regreso al salón, elaboran un collage con recortes de revistas donde señalen cada figura y expliquen por qué es importante que las construcciones usen estas formas para mantenerse firmes.
Recomendaciones para maestros y padres: cómo aprovechar estos contenidos en casa y en el aula
La clave para que los niños comprendan la aritmética, la geometría y el estudio de la naturaleza es que los adultos presentemos los conceptos como herramientas para resolver problemas reales, y no como fórmulas memorizadas. En casa, los padres pueden aprovechar los momentos de cocinar para hablar de las fracciones al medir ingredientes, o el tiempo de hacer las compras para pedir a sus hijos que calculen mentalmente el costo aproximado de dos productos. En el aula, el maestro debe permitir que los alumnos manipulen objetos, midan, comparen y se equivoquen, porque el error es parte del aprendizaje. También es recomendable que las actividades de naturaleza se vinculen con el entorno cercano: una visita al patio, un paseo por la calle o el cuidado de una planta en el salón valen más que muchas explicaciones en el pizarrón. La observación paciente y el registro escrito de lo que ven son hábitos que formarán pequeños científicos y matemáticos seguros de sí mismos.