3 MI LIBRO DE HISTORIA Y CIVISMO
COMISIÓN NACIONAL DE LOS LIBROS DE TEXTO GRATUITOS DEPENDIENTE DE LA SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PUBLICA Doctor Río de la Loza, Núm. 116, México 7, D. F. ® Diciembre de 1960

Actividades para explorar el México antiguo y la vida ciudadana en tercer grado
En tercer grado de primaria, los niños y las niñas comienzan a comprender que el pasado y el presente están conectados: las formas de vivir de los pueblos que habitaron nuestro territorio influyen en lo que somos hoy, y las reglas que nos rigen como sociedad también tienen una historia. Para aprovechar al máximo el tema de historia y civismo, le proponemos una serie de actividades concretas que pueden realizarse tanto en el aula como en casa. Cada una está pensada para que los pequeños construyan aprendizajes significativos mediante la observación, el juego y la reflexión.
- Línea del tiempo visual: elabore con los alumnos una cuerda o cartulina larga dividida en secciones. Pida que recorten imágenes de los olmecas, mayas, teotihuacanos, zapotecas, totonacas y mexicas, y que las coloquen en orden cronológico. Después, invítelos a escribir una frase breve en cada tarjeta: por ejemplo, "los olmecas tallaron enormes cabezas de piedra" o "los mexicas fundaron Tenochtitlan en un islote del lago de Texcoco". Al final, cuestione: ¿qué pueblo vivió primero? ¿Qué diferencias notan entre sus casas y sus vestimentas?
- Comparativo nómadas vs. sedentarios: entregue a cada estudiante una hoja dividida en dos columnas: "pueblos que caminan" y "pueblos que se quedan". Pídales que dibujen y escriban qué comían, dónde dormían, cómo conseguían su alimento y qué herramientas usaban. Luego, en grupo, comenten qué ventajas tuvo volverse sedentarios: la agricultura permitió almacenar maíz y construir aldeas. Puede complementar con preguntas como: ¿qué necesitamos hoy para vivir en un lugar fijo?
- Asamblea de aula: un ensayo de ciudadanía: organice una asamblea semanal donde los niños propongan una regla para mejorar la convivencia. Dedique diez minutos a que levanten la mano, expresen su idea y voten al final. Anote los acuerdos en un cartel que se llame "Nuestras reglas". Esta actividad les ayuda a comprender que las leyes surgen del diálogo y del bien común, tal como sucede en una democracia. También puede relacionarla con los artículos de la Constitución que protegen los derechos de la infancia.
- El calpulli como comunidad: forme equipos pequeños y explique que los mexicas se organizaban en calpullis, que eran como grandes vecindarios donde las familias compartían tierras, escuela y ceremonias. Pida a cada equipo que diseñe su propio calpulli en una cartulina: dibujen el lugar donde cultivarían, el templo, la casa de los jóvenes y la plaza central. Después, reflexionen: ¿qué trabajos haría cada persona? ¿Cómo repartirían el agua? Esto permite entender la importancia de la cooperación.
- Leyendas que enseñan valores: lea en voz alta una leyenda corta, por ejemplo, "El conejo de la luna" o "La leyenda de los volcanes". Después de la lectura, pida que identifiquen qué valor aparece: la humildad, el sacrificio, la gratitud. Invítelos a cambiar el final de la leyenda y a explicar cómo se sentirían los personajes. Esta actividad une la comprensión lectora con la formación ética, y muestra que los pueblos antiguos también tenían normas de convivencia que transmitían a través de los cuentos.
- Mapa de regiones culturales: proporcione un mapa mudo de Mesoamérica y Aridamérica. Los alumnos colorearán las zonas donde habitaron las principales culturas y pegarán pequeños recortes de sus creaciones características: la pirámide de Chichén Itzá, la tumba de Pakal, el templo de Teotihuacan. Después, pídales que marquen con un punto el lugar donde vive su familia y que calculen qué cultura estuvo más cerca de ellos. Esto desarrolla la noción espacial y el sentido de pertenencia al territorio.
- Entrevista a un adulto sobre sus derechos: para vincular la historia con el civismo, encargue a cada niño que entreviste a un abuelo, tío o vecino sobre cómo era su vida cuando tenía su edad: ¿a qué jugaban?, ¿iban todos los niños a la escuela?, ¿qué reglas había en su casa? Lleven las respuestas al salón y compárenlas con la vida actual. Después, hablarán sobre qué derechos tienen hoy que antes no se cumplían, como el derecho a la educación para niñas y niños por igual.
- Bodegón de la vida cotidiana: pida que cada estudiante lleve a clase un objeto que represente alguna actividad actual (un teléfono, una cuchara de madera, una semilla, una prenda de vestir). Colóquenlos en una mesa y compárenlos con objetos que usaban los pueblos prehispánicos. Por ejemplo, una cuchara de madera actual se parece a las que hacían los mayas; el teléfono no tiene equivalente en esa época. Esta actividad desarrolla la comparación histórica y el pensamiento crítico: ¿qué inventos han cambiado nuestra forma de vivir?
Recomendaciones para trabajar historia y civismo en casa y en el aula
Para que el aprendizaje de la historia y el civismo sea significativo, es importante que los niños y las niñas relacionen los contenidos con su propia vida. En casa, los padres pueden conversar durante la comida sobre algún personaje histórico visto en la escuela y preguntar: "¿qué habrías hecho tú en su lugar?". También pueden visitar zonas arqueológicas cercanas o museos comunitarios, y si no es posible, buscar fotografías en internet o en libros de la biblioteca. En el aula, conviene partir de las preguntas de los alumnos, permitir que expresen sus opiniones sin miedo a equivocarse y usar juegos de roles para simular situaciones de convivencia. Lo más valioso es que el niño se sienta parte de una historia que sigue construyéndose, y que sus decisiones cotidianas también forman parte de la vida democrática de su comunidad.