Crear un rincón sensorial con objetos que tengan diferentes texturas, sonidos y formas, para que los niños experimenten libremente.
Realizar una caminata por el entorno escolar para “capturar” sonidos e imágenes que puedan transformar en expresiones artísticas (dibujos, sonidos, movimientos).
Invitar a los niños a imitar sonidos del entorno con su cuerpo o con objetos del aula, para entender que los sonidos también comunican.
Comprensión y Producción
Organizar un taller de expresión corporal donde los niños representen emociones mediante movimientos y gestos.
Crear pequeños relatos o “cuentos emocionales” usando dibujos y palabras, que expresen pensamientos y sentimientos.
Grabar sonidos o movimientos y convertirlos en una “historia sonora” o visual, usando materiales sencillos (papel, cartulina, instrumentos sencillos).
Reconocimiento
Compartir en pequeños grupos las creaciones: dibujos, sonidos, movimientos.
Reflexionar sobre cómo se sintieron al expresarse y qué aprendieron del proceso.
Elaborar un mural colaborativo que reúna las diferentes formas de expresión logradas.
Corrección
Revisar las actividades en equipo, identificar qué fue fácil o difícil, y pensar en nuevas formas de expresar sentimientos.
Ajustar técnicas de expresión: si un niño se siente tímido, ofrecerle otros medios como la pintura o el movimiento en lugar de la palabra.