MI LIBRO DE 1ro, ESPAÑOL / EDUCACIÓN ARTÍSTICA PARTE 2 DE 1990
MI LIBRO DE 1ro, ESPAÑOL / EDUCACIÓN ARTÍSTICA PARTE 2 DE 1990. Libro de Texto gratuito de la SEP Secretaria de Educación Pública Doctor Río de la Loza, Núm. 116, México 7, D. F. ® Diciembre de 1960 Secretaria de Educación Pública Doctor Río de la Loza, Núm. 116, México 7, D. F. ® Diciembre de 1960
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Actividades de lectoescritura y expresión artística para primer grado
Durante el primer grado, el descubrimiento de la lectura y la escritura va de la mano con la exploración de los sentidos, el movimiento y la creatividad. Los materiales de Español y Educación Artística de la SEP de hace décadas proponían precisamente esa unión: aprender a leer y escribir mientras se canta, se dibuja y se juega. Estas actividades retoman ese espíritu y pueden adaptarse fácilmente con materiales que se tengan en casa o en el aula.
- Lotería de sonidos iniciales: Elaborar tableros con dibujos de objetos cuyo nombre empiece con cada vocal (árbol, elefante, iglú, oso, uva). El maestro o padre dice la palabra en voz alta y los niños colocan una semilla o papelito en el dibujo correspondiente. Después, se juega al revés: el niño toma una tarjeta y dice en voz alta la palabra, identificando con qué letra comienza.
- Versos para palmear: Con coplas y rimas tradicionales como "A la víbora, víbora de la mar" o "Debajo de un botón, ton, ton", los niños palmearon cada sílaba. Esto desarrolla la conciencia silábica. Luego se inventan rimas propias cambiando palabras: "Debajo de un limón, món, món".
- Mi primer libro de adivinanzas: Cada niño elige una adivinanza corta (por ejemplo, "Oro parece, plata no es…"), la copia con su propio trazo y la ilustra. Las hojas se engrapan y forman un libro colectivo que se lee en voz alta. Así se practica la escritura con sentido comunicativo.
- Títeres de papel para narrar cuentos: Tras leer un cuento breve como "El patito feo", cada niño dibuja y recorta un personaje en una hoja de papel, lo pega a un palito de paleta y lo usa para volver a contar la historia. La representación ayuda a comprender la secuencia narrativa: inicio, problema y final.
- El collage de mi nombre: Cada niño escribe su nombre en una hoja grande y lo decora con recortes de revistas, semillas, lentejuelas o pedacitos de papel de colores. Después compara su nombre con el de sus compañeros: ¿quién tiene más letras? ¿Quién empieza con la misma letra?
- Pintura con música: Se pone una pieza musical suave, como una canción infantil o música clásica breve, y los niños pintan libremente con acuarelas o crayones sobre papel. Al terminar, escriben la palabra que les inspira: "mar", "sol", "gato". Esta actividad vincula la percepción auditiva con el trazo de letras.
- Memorama de palabras e imágenes: Con tarjetas de cartulina, se emparejan dibujos con su nombre escrito (por ejemplo, la imagen de un sol con la tarjeta "sol"). Los niños juegan en parejas, volteando dos tarjetas a la vez. Cuando aciertan, leen la palabra en voz alta y la usan en una oración.
- Baile de las vocales: Se asignan movimientos corporales a cada vocal: A (brazos arriba), E (brazos a los lados), I (dedos hacia el cielo), O (manos redondas frente al cuerpo), U (brazos en círculo hacia abajo). Al escuchar canciones, los niños realizan el movimiento cuando identifican la vocal inicial de una palabra que dice el adulto. Esto refuerza el reconocimiento fonético con el cuerpo en movimiento.
Recomendaciones para maestros y padres: el arte de acompañar la lectoescritura
Para que estas actividades realmente funcionen, es importante crear un ambiente de confianza donde el error sea visto como parte del aprendizaje. Muestre a los niños que escribir y leer son acciones útiles y placenteras: anote sus ideas, lea cuentos con entusiasmo y celebre cada logro, por pequeño que parezca. Tenga paciencia con el ritmo de cada niño; algunos descubrirán la relación entre letras y sonidos rápidamente, mientras que otros necesitarán más tiempo y repetición. También vale la pena integrar estas experiencias en la vida cotidiana: pedir que el niño ayude a hacer una lista del mandado, leer juntos los letreros de la calle o inventar canciones para guardar los juguetes. Finalmente, no olvide que la expresión artística no es un "premio" después de trabajar, sino un medio más para aprender; dibujar, cantar y moverse son formas legítimas de acercarse a la lengua escrita.