Momento | Descripción | Actividades Sugeridas |
|---|---|---|
Presentamos | Introducir el problema ético | Se plantea la pregunta: "¿Por qué es importante consumir alimentos producidos en nuestra región?" y se invita a reflexionar sobre su impacto en la salud y el medio ambiente. |
Recolectemos | Saber previo | Los niños comparten en pequeños grupos qué saben sobre los alimentos regionales y sus beneficios, usando imágenes y experiencias personales. |
Formulemos | Definir el problema | Juntos, delimitar qué alimentos son más accesibles y saludables en su comunidad, y cuáles podrían promover para mejorar su alimentación. |
Organizamos | Estrategias para abordar el problema | Elaboran un plan para promover el consumo de alimentos locales, diseñando pósters o campañas sencillas. |
Construimos | Ejecutar acciones | Realizan actividades en la comunidad escolar, como una feria de alimentos regionales, y promueven hábitos saludables. |
Comprobamos y analizamos | Evaluar resultados | Reflexionan sobre los cambios en su alimentación y en la comunidad, identificando beneficios y áreas de mejora. |
Compartimos | Socialización | Presentan a otros grados y padres lo aprendido, promoviendo prácticas saludables y sostenibles. |
Producto Desempeño Auténtico (PDA) y Criterios de Evaluación
Producto:
- Un mural colectivo y un recetario con alimentos saludables de la comunidad, acompañados de fotos, dibujos y explicaciones orales.
- Vasos medidores con marcas hechas por los niños, que muestran las porciones recomendadas para su edad y tamaño.
Criterios de evaluación:
- Los niños describen alimentos regionales y saludables con sus propias palabras.
- Utilizan correctamente el método de la mano para medir porciones.
- Participan activamente en la elaboración y explicación del producto.
- Reflexionan sobre la importancia de comer alimentos de su región y en cantidades adecuadas.
- Promueven prácticas saludables en su comunidad escolar y familiar.
Conclusión
Este proyecto fomenta la participación activa, la colaboración, el pensamiento crítico y el respeto por su entorno, integrando contenidos de lenguaje, ciencia y ética, en línea con los principios de la Nueva Escuela Mexicana. Las actividades lúdicas y manipulativas aseguran un aprendizaje significativo y contextualizado para niños de segundo grado.