Iniciar con una ronda de conversación en la que los niños compartan qué textos conocen en su casa o en la escuela (libros, carteles, recetas, instrucciones).
Mostrarles diferentes portadores de texto (libros, revistas, folletos) y preguntar qué hacen con ellos, qué información contienen y en qué lengua están.
Utilizar imágenes y objetos para motivar la curiosidad y activar conocimientos previos sobre textos y portadores.
Recuperación
Realizar un juego de "Búsqueda del Tesoro de Textos" en el aula, donde los niños encuentren y señalen diferentes portadores de textos que hay en el entorno escolar.
Dialogar sobre qué información puede encontrarse en cada uno y cómo se usan para aprender o compartir ideas.
Preguntar: ¿Qué información nos gusta aprender? ¿Qué nos gustaría escribir?
Planificación
En equipo, decidir qué tema de interés colectivo explorarán (ejemplo: animales, plantas, juegos).
Asignar roles sencillos para la recolección de información: observadores, escritores, ilustradores.
Elaborar un pequeño plan de actividades para recopilar información, con apoyo visual.