Iniciar con una historia o cuento sobre un ajolote y su hábitat en la comunidad para activar la imaginación y relacionar con sus propios ecosistemas (Fuente: Proyectos de Aula, Pág. X).
Preguntar a los niños: “¿Qué saben sobre los animales que viven en nuestros ríos o lagos?” para recuperar conocimientos previos.
Realizar un mural colectivo con dibujos y palabras relacionadas con los ecosistemas locales.
Recuperación
Juego de “¿Qué hay en nuestro territorio?” con tarjetas manipulables de diferentes ecosistemas (ríos, bosques, lagos).
Conversar en círculo sobre experiencias o historias que hayan escuchado sobre animales acuáticos, en especial el ajolote, en su comunidad.
Mostrar imágenes de diferentes ecosistemas y pedirles que comenten qué ven y qué creen que necesitan para vivir.
Planificación
Organizar pequeños grupos para planear una “excursión ecológica” en la comunidad.
Cada grupo decide qué ecosistema visitarán y qué observarán y registrarán.
Definir roles: quien toma notas, quien dibuja, quien entrevista a un adulto del lugar.