Con esta ficha, las niñas y los niños reconocen situaciones seguras y peligrosas mediante juegos sencillos. Practican observar, colorear y seguir trazos mientras descubren cómo cuidarse con ayuda de una persona adulta.
Propósito Pedagógico y Aprendizajes Esperados
El material invita a reconocer objetos y situaciones que requieren cuidado, como líquidos calientes, enchufes o juguetes en el piso. Favorece la coordinación de manos y ojos, la observación y la expresión de ideas. Proponga consignas breves: «Encuentra y colorea», «Cuenta cuántos hay» y «Repasa las líneas punteadas».
Orientaciones para la Aplicación en Clase
Antes: revise la ficha y prepare colores. Converse sobre cómo cuidarse en casa y en la escuela. Durante: nombre cada dibujo con palabras simples; invite a observar, colorear y contar hasta cinco. Acompañe los trazos sin exigir perfección. Después: permita que cada niña y niño muestre su trabajo y cuente qué situación segura reconoce. Recuerde que una persona adulta ayuda a prevenir accidentes.
Clave de Respuestas y Rúbrica Rápida
Clave orientativa: se colorean las imágenes que la ficha señale como seguras; se identifican con apoyo las situaciones que requieren cuidado; los conteos corresponden a los dibujos visibles y los trazos siguen las líneas punteadas. Como no se incluye la hoja impresa, ajuste las respuestas a sus imágenes. Rúbrica formativa: observe si manipula los colores y sigue trazos con creciente control; si reconoce visualmente elementos de cuidado; y si muestra curiosidad, observa y comparte ideas. Registre: lo realiza, lo realiza con apoyo o está explorándolo.
La ficha convierte el cuidado personal en una experiencia cercana y lúdica. Con acompañamiento afectuoso, cada niña y niño fortalece sus habilidades mientras aprende que pedir ayuda también es una forma de cuidarse.