Érase una vez una ratita que barría las escaleras de su casa, cuando se encontró una moneda y dijo...
Actividad 5 de 69
Y pasa un gato muy pulido y atusado. -Ratita, ratita, ¿te querrías casar conmigo? -¡A ver, ¿cómo es tu voz? -¡Miau, miaaauu...! -maulló el gato. -¡Ay, sí, sí que me gusta tu fina voz!
Actividad 6 de 69
Y así fue como se casaron y como entró el gato en casa de la ratita.
Actividad 7 de 69
Un día la ratita tenía la olla al fuego. El gato a dentro la tiró y cuando estaba bien cocida enseguida se la comió.
Actividad 8 de 69
- ¿Qué haré con esta moneda? ¡Un lacito para mi cola me compraré!
Actividad 9 de 69
Y así toda arregladita salíó a sentarse a la puerta de su casa. Cuando estaba sentada...
Actividad 10 de 69
Pasó un perro. -Ratita, ratita, ¿te querrías casar conmigo? -A ver, ¿cómo es tu voz? -¡Guau, guau! - ladró el perro. -¡Ay no, no, no me gusta tu ronca voz!
Actividad 11 de 69
Pasó un gallo muy tieso. -Ratita, ratita, ¿te querrías casar conmigo? -A ver, ¿cómo es tu voz? -¡Qui-qui-riquíii! -cantó el gallo. -¡Ay no, no que me despertarías!
Actividad 12 de 69
Después pasó un burro. -Ratita, ratita, ¿te querrías casar conmigo? -A ver, ¿cómo es tu voz? -¡Ia, ia, iaaa! -Rebuznó el burro. -¡Ay no, no me gusta tu fuerte voz!
Actividad 13 de 69
Llegó un buey. -Ratita, ratita, ¿te querrías casar conmigo? -A ver, ¿cómo es tu voz? -¡Muuu, muuu! -mugió el buey. -¡Ay no, no, que me asustas con tu gruesa voz!
Actividad 14 de 69
Y pasó un cordero. -Ratita, ratita, ¿te querrías casar conmigo? -A ver, ¿cómo es tu voz? -¡Be, beee! -baló el cordero. -¡Ay no, no me gusta esta triste voz!
Actividad 15 de 69
Y pasó un cerdo. - Ratita, ratita, ¿te querrías casar conmigo? -A ver, ¿cómo es tu voz? -Gruny, gruny! -gruñó el cerdo. -¡Ay no, no me gusta esta voz!